LA FIGURA DE MOISÉS
1. CONTENIDOS
Significado de Moisés.
Moisés es una figura clave dentro de la historia religiosa y política
de Israel. Es importante también para los cristianos y musulmanes.
Su vida y su obra parece que han de situarse en la época de la dinastía
egipcia XVIII, reinando Ramsés II (1300-1200 a.C.).
– 1. Moisés en la Biblia. Según el libro del Éxodo, Moisés nació en
Egipto entre los esclavos exiliados pertenecientes a la tribu de Leví.
Debería haber muerto como consecuencia del decreto genocida del
faraón que ordenaba la muerte de los varones israelitas (Exodo
1,22). Confiado a las aguas del Nilo por su madre, fue recogido por
una hermana del Faraón que lo educó (Éxodo 2). Educado en la corte
egipcia, fue obligado a exiliarse a Madián tras matar a un egipcio,
que maltrataba a unos israelitas. Entonces encontró a Dios en el desierto
y se convirtió en el caudillo de «los hijos de Israel». Descendió
a Egipto y tuvo que obligar al Faráon mediante diez plagas prodigiosas
a dejar marchar a su pueblo. Especialmente la décima plaga se
conmemora en el Judaísmo como origen de la fiesta de la Pascua.
Después del paso milagroso del Mar Rojo (Éxodo 14-15) condujo a
Israel durante 40 años por el desierto (Éxodo 16), y asumió la función
legal para todo el pueblo (Éxodo 18). En el Sinaí, Dios se reveló de
nuevo a Moisés, hizo una alianza con el pueblo y trazó una norma de
conducta con los Diez Mandamientos, así como un código de leyes
destinado a regir la vida del pueblo (Éxodo 20-32). La falta de fe del
pueblo, manifestada en particular con la adoración del becerro de oro
malograría la entrada de Moisés, y de la generación liberada, en la
tierra de Canaán.
– 2. Moisés y la historia. Resulta muy difícil recuperar la fisonomía
histórica de Moisés bajo el aluvión de tradiciones preocupadas de celebrar
las maravillas que Dios realizó por su medio. El prestigio alcanzado
por Moisés influyó sin duda en el relato de su nacimiento, composición
popular del género «nacimiento del héroe». Cada una de las
fuentes del Pentateuco aporta su propio toque al retrato bíblico de
Moisés, relatando la obra que Dios realizó por su medio de Egipto al
Jordán. Es legítimo conjeturar que Moisés fue uno de los semitas formados
para la política asiática por los faraones, el cual logró liberar a
sus hermanos de Egipto y organizarlo en el desierto como «pueblo»
con un solo Dios, un solo culto y una sola Ley, núcleo del futuro Israel.
– 3. Moisés es la figura central del judaísmo rabínico como fundador
y legislador y como el primero y más grande de los profetas. De
acuerdo con los rabinos, todo el Pentateuco fue dictado por Dios a
Moisés, «nuestro maestro», quien lo puso por escrito. Existe en la literatura
rabínica una tensión entre el maestro a quien Dios se dirigió
«cara a cara» y el temor a adscribir cualquier divinización a Moisés.
Se le describe como un rey o el máximo estadista, cuya sabiduría es
la máxima posible: «en el mundo fueron creados cincuenta niveles
de sabiduría y todas menos una le fueron concedidas a Moisés» (Zohar).
Su carácter profético es superior al del resto de profetas: «el
resto de profetas vio a través de un espejo empañado, pero Moisés
vio a través de un espejo bruñido» (Levítico Rabbah 1,14). Según la
interpretación del Talmud recibió también la ley oral, además de la
Torá o ley escrita. Esta ley oral fue consignada posteriormente (s.II
a.C.-II d.C) por escrito en la Mishná, la Tosefta y los Baraitot.
– 4. Para los cristianos Moisés es hombre de fe y, como mediador
de la ley, figura de Cristo –«que vino no a destruir la ley sino a perfeccionarla
» (Mateo 5,17)–, en cuanto prepara su camino (Juan 5,39-47;
Hechos 3,22). Es el profeta que anuncia a Jesús (Lucas 24,27-44) y
el testigo, junto con Elías, de la Transfiguración (Mateo 17,1-8).
– 5. El Corán menciona a menudo a Moisés con el nombre de Musa,
al que añade al epíteto «Dios le habló» (a partir de la zarza ardiente).
Es un «mensajero divino» que trae una nueva revelación (el
judaísmo y la ley mosaíca), más que un simple «profeta» que profetiza
en los límites de una religión ya existente (Corán 4,164). En el Corán
se narra extensamente la historia de Moisés, aunque con divergencias
respecto al relato bíblico. Se le describe como tratado de hechizado
(Corán 17,101-104) ante la incredulidad de su pueblo (Corán
4,153-154) y se presentan sus «nueve» milagrosos signos (Corán
Los fundadores de las religiones y los libros sagrados
17,101). Uno de los signos es la «mano blanca» que sacó de su seno
en presencia del Faráon (Corán 7,104) para significar que su acción
en el mundo se ha vuelto sagrada. Se le describe también con un defecto
de pronunciación del que pide librarse a Dios para que su palabra
pudiera ser comprendida. Le considera, por último, unido a Abrahán,
como precursor de Mahoma, y sus enseñanzas las confirma el
texto sagrado del islam (Corán 11,17).
2. ACTIVIDADES
– Hacer un comentario sobre el Moisés de Miguel Angel.
– Leer los fragmentos anteriores y elaborar una redacción que
destaque el proyecto de Moisés.
– Comparar la figura de Moisés con la de Jesús y la de Mahoma.
lunes, 31 de marzo de 2008
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2.elabora un comentario:
Moisés es una figura clave dentro de la historia religiosa y política
de Israel. Es importante también para los cristianos y musulmanes.
Su vida y su obra parece que han de situarse en la época de la dinastía
Moisés en la Biblia. Según el libro del Éxodo, Moisés nació en
Egipto entre los esclavos exiliados pertenecientes a la tribu de Leví.
Moisés y la historia. Resulta muy difícil recuperar la fisonomía
histórica de Moisés bajo el aluvión de tradiciones preocupadas de celebrar
Moisés es la figura central del judaísmo rabínico como fundador
y legislador y como el primero y Para los cristianos Moisés es hombre de fe y, como mediador
de la ley, figura de Cristo –«que vino no a destruir la ley sino a perfeccionarla
más grande de los profetas.5. El Corán menciona a menudo a Moisés con el nombre de Musa,
al que añade al epíteto «Dios le habló» (a partir de la zarza ardiente).
1.moises de miguel angel
Miguel Ángel pensaba que el Moisés era su creación más realista. La leyenda cuenta que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le ordenó "¡habla!", sintiendo que la única cosa que faltaba por extraer del mármol era la propia vida. En la rodilla se puede encontrar una marca, tal vez el martillo de Miguel Ángel al golpear a su Moisés.
El trabajo de Miguel Ángel inspiró otra estatua de Moisés en la Fontana dell’Acqua Felice
Moisés de Miguel Ángel
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Detalle del Moisés.
Tumba de Julio II, con las estatuas de Miguel Ángel Raquel y Leah a izquierda y derecha de su Moisés.El Moisés es una escultura de mármol, obra de Michelangelo Buonarroti (1513-1515), centrada en la figura bíblica de Moisés.
Originariamente concebida para la tumba del papa Julio II en la Basílica de San Pedro, el Moisés y la tumba se colocaron finalmente en la iglesia menor de San Pietro in Vincoli, en la zona del Esquilino, tras la muerte del papa. La familia della Rovere, de la que el papa procedía, fueron los mecenas de esta iglesia, y el mismo papa había sido cardenal titular antes de su nombramiento como representante del Vaticano.
La estatua representa a Moisés con cuernos en su cabeza. Se cree que esta característica procede de un error en la traducción por parte de San Jerónimo del capítulo del Éxodo, 34:29-35. En este texto, Moisés se caracteriza por tener "karan ohr" ("rayos de luz") que salen de su cabeza, lo que San Jerónimo en la Vulgata tradujo por "cuernos". El error en la traducción es posible debido a que la palabra "keren" en hebreo puede significar "rayo" o "cuerno".
La tumba de Julio II, una estructura colosal que debía dar a Miguel Ángel el suficiente espacio para sus seres superhumanos y trágicos, se convirtió en una de las grandes decepciones de la vida del artista cuando el papa, sin ofrecer explicación alguna, interrumpió las donaciones, posiblemente desviando dichos fondos a la reconstrucción de San Pedro por parte de Donato Bramante. El proyecto original estaba formado por una estructura independiente, sin apoyo, de tres niveles, con aproximadamente 40 estatuas. Tras la muerte del papa en 1513, la escala del proyecto se redujo paulatinamente hasta que, en 1542, un contrato final especificó una tumba con un muro sencillo y con menos de un tercio de las figuras incluidas en el proyecto original.
El espíritu de la tumba, sin embargo, se puede observar en la figura del Moisés, finalizado durante una de las reanudaciones del trabajo en 1513. Diseñado para ser visto desde abajo, y equilibrado por otras siete enormes formas de temática similar, el Moisés actual, en su contexto irrisorio comparado con el proyecto original, difícilmente puede tener el impacto deseado por el artista. El líder de Israel se presenta sentado, con las Tablas de la Ley debajo del brazo, mientras que con la otra mano acaricia los rizos de su barba. La imaginación puede situar esta representación de Moisés en el pasaje de éxtasis tras recibir los Mandamientos en el Monte Sinaí, mientras que, en el valle al pie del monte, el pueblo de Israel se entrega una vez más a la idolatría. De nuevo, Miguel Ángel utiliza una cabeza vuelta, concentrando una expresión de tremenda ira que se refleja también en la poderosa constitución de la estatua y a sus ojos.
La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse. Tal y como afirma un escritor, si este titán se levantara, el mundo se rompería en pedazos. Miguel Ángel lleva la cólera sagrada de Moisés hasta su punto más álgido. Sin embargo, la contiene, puesto que los pasionales seres del artista tienen prohibida la liberación de sus
Aún resuenan los ecos del estupor que supuso la noticia de la marcha de Baldasano cuando la marejada sólo tiene visos de agudizarse cada vez más. El abogado gaditano asegura que el Cádiz está en quiebra y Antonio Muñoz lo desmiente taxativamente. Ante este jaleo la afición navega en un mar de dudas, del que únicamente el equipo sale perjudicado. Ayer, tras la tormenta inicial, hubo turno para las explicaciones. El actual consejero delegado, Moisés Israel, realizó su particular turnée por las redacciones de los medios de comunicación para salir al paso del mensaje que el empresario cordobés había lanzado en su conferencia de prensa en el hotel Tryp La Caleta. «Si ha dicho que el club está saneado, está engañando a todos los cadistas y todos los gaditanos», aseguró en su visita a LA VOZ.
Israel volvió a confirmar el preocupante estado de las cuentas del club y aseguro que «aún pueden salir datos más graves». «El Cádiz necesita una inyección económica de 10 millones de euros para sanear su economía del club; no lo digo yo, lo dice el mismo auditor que pidió el señor Muñoz», matiza.
Según dicha auditoría, «el balance que presentó el señor Muñoz a Arturo Baldasano, para llevarle a engaño, decía que habría 700.000 euros de beneficio. Las cuentas del mismo auditor ha dicho que las pérdidas ascienden a más de 6.300.000 euros, a lo que hay que añadir el tema de la Diputación, que estaba contabilizado de una manera increíble. Los fondos propios, que detemina el patrimonio del club no son de casi 4 millones de euros, sino que es de tres millones de euros, pero en negativo».
Moisés en la Biblia. Según el libro del Éxodo, Moisés nació en
Egipto entre los esclavos exiliados pertenecientes a la tribu de Leví.
Debería haber muerto como consecuencia del decreto genocida del
faraón que ordenaba la muerte de los varones israelitas Moisés y la historia. Resulta muy difícil recuperar la fisonomía
histórica de Moisés bajo el aluvión de tradiciones preocupadas de celebrar
las maravillas que Dios realizó por su medio. El prestigio alcanzado
por Moisés influyó sin duda en el relato de su nacimiento, composición
popular del género «nacimiento del héroe Moisés es la figura central del judaísmo rabínico como fundador
y legislador y como el primero y más grande de los profetas. De
acuerdo con los rabinos, todo el Pentateuco fue dictado por Dios a
Moisés, «nuestro maestro», quien lo puso por escrito. Existe en la literatura
Además, durante la edad media, los personajes menos ortodoxos -en lo religioso y en lo político- fueron insistentemente acusados de haber dicho lo escrito que Moisés, Jesucristo y Mahoma eran los tres impostores más grandes de la historia ya que fundando una religión engañaron a sus respectivos pueblos para hacerse con el poder.
El autor del Tratado no nos es conocido: diversas hipótesis siguen barajándose acerca de esa cuestión. Más interesarse que preguntarse por la autoría es caer en la cuenta de que al menos en este caso estamos ante un texto que es anónimo "de necesidad"; concebido desde la conjunción de diversas miradas teóricas que -en sus diferencias- tienen en común el rechazo de la fundamentación religioso-confesional de lo político, el texto debe ser pensado como obra de un autor colectivo: saber común contra la imposición del Orden.
La historia de su difusión reviste una singular complejidad por su carácter a la vez secreto y profuso. Se trata del documento más importante de la cultura clandestina que forjó la ilustración radical de los siglos XVII y XVIII, escrito en un lenguaje extremo y concebido como un compendio de ideas antieclesiásticas y antiabsolutistas, cuya tesis principal sostiene el origen puramente humano y político de las grandes religiones por obra de impostores. Se trata de una composición anómima, no reticente y ya sustraída por completo a la cultura barroca de la disimulación; collage de transcripciones y glosas de sabiduría libertina –en la que es inscripto el “espíritu” del spinozismo– con el propósito de obtener una machine de guerre antirreligiosa de autor colectivo (Hobbes, Spinoza, Maquiavelo, Vanini, Tertuliano, Charron, Naudé, Campanella, Pomponazzi...) cuyos nombres, referencias y fuentes son sin embargo cuidadosamente omitidos.
El Moisés es una escultura de mármol, obra de Michelangelo Buonarroti (1513-1515), centrada en la figura bíblica de Moisés.La estatua representa a Moisés con cuernos en su cabeza.La relevancia de los detalles del cuerpo y de los pliegues de los ropajes, que provocan cierta tensión psíquica, se puede apreciar estudiando minuciosamente la escultura: la protuberancia de los músculos, la hinchazón de las venas, las grandes piernas, pesadas al empezar a moverse.Es una representación neoplatónica, la parte derecha está estable, es la parte divina, por donde le viene la inspiración, en contraposición la parte izquierda es la parte por donde le viene el peligro y el mal. Está tenso, viendo como su pueblo ha caido en la idolatría. Tiene cuetro elementos neoplatónicos, la tierra, representada en la pierna con los pligues de la ropa a modo de cueva. El aire cuando respira, se percibe en las aletas de su nariz, que se expanden. El agua representada en sus barbas a modo de cascada. El fuego representados con esos "cuernos"(en pintura era facil de representar, con una luz detrás del personaje, pero en escultura tuvo que emplear este artificio). La sangre fluye de manera contenida, parece que está a apunto de estallar y empezar a gritar, frunce el ceño, su psique se puede captar a traves de su gesto y su mirada,podemos ver su pensamiento, es un trabajo psicológico muy estudiado.
Miguel Ángel pensaba que el Moisés era su creación más realista. La leyenda cuenta que, al acabarlo, el artista golpeó la rodilla derecha de la estatua y le ordenó "¡habla!", sintiendo que la única cosa que faltaba por extraer del mármol era la propia vida. En la rodilla se puede encontrar una marca, tal vez el martillo de Miguel Ángel al golpear a su Moisés.Se dice que al acabarla la golpeó y le gritó ¿Por qué no me hablas? siempre trató de quedarse con esta escultura, y con las piedras que le acompañan, que él mismo trabajó.
-El Mois�s es una escultura de m�rmol, obra de Michelangelo Buonarroti (1513-1515), centrada en la figura b�blica de Mois�s.
Originariamente concebida para la tumba del papa Julio II en la Bas�lica de San Pedro, el Mois�s y la tumba se colocaron finalmente en la iglesia menor de San Pietro in Vincoli, en la zona del Esquilino, tras la muerte del papa. La familia della Rovere, de la que el papa proced�a, fueron los mecenas de esta iglesia, y el mismo papa hab�a sido cardenal titular antes de su nombramiento como representante del Vaticano.
-Mois�s o Mosh� (hebreo: מֹשֶׁה, Mosh� (salvado de las aguas), en Hebreo tiberiano Mileh, en �rabe موسىٰ, Mūsa), hijo de Amram y su mujer Iojebed. Es definido por la Tor� como el encomendado de Hashem para liberar al B�blico Pueblo Hebreo de la esclavitud en Egipto y como su m�ximo profeta y legislador. Mois�s fue un importante profeta para el juda�smo, as� como en el cristianismo y el Islam. No existen datos hist�ricos que fundamenten la existencia real de Mois�s, pues todas las referencias a �l son muy posteriores, cuando ya se hab�a formado el juda�smo.
La Tor� narra como Mois�s lider� junto a su hermano Aar�n la salida de los Hebreos de Egipto y recibi� la Tor� de manos de Dios -tras haberle sido dictada por inspiraci�n divina- en el monte Sina�. La Tor� comprende la historia de la vida de Mois�s y de su pueblo hasta su muerte a la edad de 120 a�os, que seg�n algunos c�lculos exeg�ticos tuvo lugar en el a�o jud�o de 2488, o 1272 adC. De hecho, la expresi�n "que viva usted hasta los 120" ha sido siempre una bendici�n com�n entre los jud�os.
El nacimiento de Mois�s ocurri� en circunstancias en las cuales el monarca egipcio de la �poca hab�a ordenado que todos los ni�os varones que tuviesen los esclavos hebreos fueran arrojados al Nilo. La Tor� no especifica la identidad de este Fara�n, pero se cree que pudo ser Rams�s II, aunque tambi�n se han sugerido otros faraones anteriores.
Iojebed, esposa (y t�a paternal) del levita Amram, dio a luz a un hijo var�n al que, seg�n el Talmud, llam� Iekutiel, y le mantuvo escondido durante tres meses. Cuando no pudo mantenerlo oculto durante m�s tiempo, en lugar de entregarlo a los soldados egipcios lo coloc� a la deriva del Nilo en una peque�a cesta embadurnada con barro en su interior y brea en el exterior, para hacerla impermeable. La hija del fara�n, llamada Batia en el Talmud, descubri� al beb� lo adopt� como su hijo, y lo llam� Mois�s, que significa "salvado de las aguas".
-Mois�s fue un legislador,Jes�s fue un predicador y Mahoma fue un guerrero.
Moisés fue un importante profeta para el judaísmo, así como en el cristianismo y el Islam. No existen datos históricos que fundamenten la existencia real de Moisés, pues todas las referencias a él son muy posteriores, cuando ya se había formado el judaísmo.
Se caracteriza por haber liberado a su pueblo de la mala suete de servir a la esclavitud.El nacimiento de Moisés ocurrió en circunstancias en las cuales el monarca egipcio de la época había ordenado que todos los niños varones que tuviesen los esclavos hebreos fueran arrojados al Nilo. La Torá no especifica la identidad de este Faraón, pero se cree que pudo ser Ramsés II, aunque también se han sugerido otros faraones anteriores.
Jesus fue un predicador,Moises fue un legislador y Mahoma un guerrero.
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