lunes, 26 de mayo de 2008

EL JESÚS DE LA HISTORIA

Actividades

1. Comenta el vocabulario que no hayas entendido del texto que se te entregó
2. Comenta el texto: Mateo5,1-10
3. Haz un comentario del texto de Mahatma K. Gandhi
4. Lee de nuevo el texto de F. Mitterrand, y da tu opinión sobre que escribe
5. De la película "la Pasión de Cristo", responde a las siguientes preguntas:
- Qué es lo que más te ha impresionado
- refleja la idea de Jesús
- ¿Cómo crees que sería la figura de Jesús hoy?

lunes, 31 de marzo de 2008

LA FIGURA DE MOISÉS

LA FIGURA DE MOISÉS

1. CONTENIDOS

Significado de Moisés.

Moisés es una figura clave dentro de la historia religiosa y política
de Israel. Es importante también para los cristianos y musulmanes.
Su vida y su obra parece que han de situarse en la época de la dinastía
egipcia XVIII, reinando Ramsés II (1300-1200 a.C.).

– 1. Moisés en la Biblia. Según el libro del Éxodo, Moisés nació en
Egipto entre los esclavos exiliados pertenecientes a la tribu de Leví.
Debería haber muerto como consecuencia del decreto genocida del
faraón que ordenaba la muerte de los varones israelitas (Exodo
1,22). Confiado a las aguas del Nilo por su madre, fue recogido por
una hermana del Faraón que lo educó (Éxodo 2). Educado en la corte
egipcia, fue obligado a exiliarse a Madián tras matar a un egipcio,
que maltrataba a unos israelitas. Entonces encontró a Dios en el desierto
y se convirtió en el caudillo de «los hijos de Israel». Descendió
a Egipto y tuvo que obligar al Faráon mediante diez plagas prodigiosas
a dejar marchar a su pueblo. Especialmente la décima plaga se
conmemora en el Judaísmo como origen de la fiesta de la Pascua.
Después del paso milagroso del Mar Rojo (Éxodo 14-15) condujo a
Israel durante 40 años por el desierto (Éxodo 16), y asumió la función
legal para todo el pueblo (Éxodo 18). En el Sinaí, Dios se reveló de
nuevo a Moisés, hizo una alianza con el pueblo y trazó una norma de
conducta con los Diez Mandamientos, así como un código de leyes
destinado a regir la vida del pueblo (Éxodo 20-32). La falta de fe del
pueblo, manifestada en particular con la adoración del becerro de oro
malograría la entrada de Moisés, y de la generación liberada, en la
tierra de Canaán.

– 2. Moisés y la historia. Resulta muy difícil recuperar la fisonomía
histórica de Moisés bajo el aluvión de tradiciones preocupadas de celebrar
las maravillas que Dios realizó por su medio. El prestigio alcanzado
por Moisés influyó sin duda en el relato de su nacimiento, composición
popular del género «nacimiento del héroe». Cada una de las
fuentes del Pentateuco aporta su propio toque al retrato bíblico de
Moisés, relatando la obra que Dios realizó por su medio de Egipto al
Jordán. Es legítimo conjeturar que Moisés fue uno de los semitas formados
para la política asiática por los faraones, el cual logró liberar a
sus hermanos de Egipto y organizarlo en el desierto como «pueblo»
con un solo Dios, un solo culto y una sola Ley, núcleo del futuro Israel.

– 3. Moisés es la figura central del judaísmo rabínico como fundador
y legislador y como el primero y más grande de los profetas. De
acuerdo con los rabinos, todo el Pentateuco fue dictado por Dios a
Moisés, «nuestro maestro», quien lo puso por escrito. Existe en la literatura
rabínica una tensión entre el maestro a quien Dios se dirigió
«cara a cara» y el temor a adscribir cualquier divinización a Moisés.
Se le describe como un rey o el máximo estadista, cuya sabiduría es
la máxima posible: «en el mundo fueron creados cincuenta niveles
de sabiduría y todas menos una le fueron concedidas a Moisés» (Zohar).
Su carácter profético es superior al del resto de profetas: «el
resto de profetas vio a través de un espejo empañado, pero Moisés
vio a través de un espejo bruñido» (Levítico Rabbah 1,14). Según la
interpretación del Talmud recibió también la ley oral, además de la
Torá o ley escrita. Esta ley oral fue consignada posteriormente (s.II
a.C.-II d.C) por escrito en la Mishná, la Tosefta y los Baraitot.

– 4. Para los cristianos Moisés es hombre de fe y, como mediador
de la ley, figura de Cristo –«que vino no a destruir la ley sino a perfeccionarla
» (Mateo 5,17)–, en cuanto prepara su camino (Juan 5,39-47;
Hechos 3,22). Es el profeta que anuncia a Jesús (Lucas 24,27-44) y
el testigo, junto con Elías, de la Transfiguración (Mateo 17,1-8).
– 5. El Corán menciona a menudo a Moisés con el nombre de Musa,
al que añade al epíteto «Dios le habló» (a partir de la zarza ardiente).
Es un «mensajero divino» que trae una nueva revelación (el
judaísmo y la ley mosaíca), más que un simple «profeta» que profetiza
en los límites de una religión ya existente (Corán 4,164). En el Corán
se narra extensamente la historia de Moisés, aunque con divergencias
respecto al relato bíblico. Se le describe como tratado de hechizado
(Corán 17,101-104) ante la incredulidad de su pueblo (Corán
4,153-154) y se presentan sus «nueve» milagrosos signos (Corán
Los fundadores de las religiones y los libros sagrados
17,101). Uno de los signos es la «mano blanca» que sacó de su seno
en presencia del Faráon (Corán 7,104) para significar que su acción
en el mundo se ha vuelto sagrada. Se le describe también con un defecto
de pronunciación del que pide librarse a Dios para que su palabra
pudiera ser comprendida. Le considera, por último, unido a Abrahán,
como precursor de Mahoma, y sus enseñanzas las confirma el
texto sagrado del islam (Corán 11,17).

2. ACTIVIDADES
– Hacer un comentario sobre el Moisés de Miguel Angel.
– Leer los fragmentos anteriores y elaborar una redacción que
destaque el proyecto de Moisés.
– Comparar la figura de Moisés con la de Jesús y la de Mahoma.

EL JUDAISMO

EL JUDAÍSMO

1. CONTENIDOS

El término.
La palabra «judaísmo» raramente se aplica a un individuo; tomada
ampliamente, la palabra designa no sólo una religión sino
«una forma de vida, de fe y de culto» del pueblo judío de todos los
tiempos, desde los Patriarcas y Profetas. En un sentido más estricto
comprende la fe judía tal como se desarrolló tras el exilio de Ba-
bilonia (s.XV a.C) y se compiló en los dos primeros siglos d.C.
Con el regreso del escriba Esdrás de Babilonia a Jerusalén, a
lomos de una caravana, el escriba conocedor y comentarista de la
Ley reemplaza a la figura tormentosa del profeta.

La historia

I. La religión que introduce Esdrás hace hincapié en estos elementos:

1) La trascendencia absoluta de Dios: Debido a ello se explican
los antropomorfismos de la Biblia: no es Dios quien pasea al atardecer
por el jardín de Edén sino su «palabra» (memrah, según el Targum
o traducción al arameo de la Biblia), es a esta «palabra», no a
Dios, a quien Moisés llama «fuego devorador» (Dt 4,24). Hacia el siglo
III a.C. el nombre «Yahveh» se consideró prohibido de pronunciar
por labios humanos. La presencia de Dios (ekinah) junto al pueblo
elegido, Israel, fue el término usado por los rabinos para explicar la
presencia y morada de Dios entre sus criaturas.

2) El pueblo elegido: Israel vive cada vez más aislado del resto de
los pueblos. Algunos libros «apócrifos» consideran que el mundo fue
creado «por causa de Israel» (Asunción de Moisés 12), y una leyenda
judía (Talmud, `Abodah Zarah, 2b) considera que la Ley (Torah)
fue aceptada por el pueblo elegido cuando el resto de las naciones la
rechazaron.

3) Importancia de la Ley: La Torah abarca en primer término el
Pentateuco y, con Esdras todo el Antiguo Testamento. Además abrazará
en siglos posteriores todas las tradiciones, escritas y «orales»;
estas últimas contienen las leyes normativas y tradiciones talmúdicas
u orales (puestas por escrito en el Talmud, a finales del siglo II d.C).

4) La idea de conversión y la esperanza: «Volved a mí y seréis
salvos» había gritado el profeta en nombre de Dios (Is 45,22). La
voz profética anunciaba asímismo un «día de venganza» en que
Dios aplastaría a las naciones. Esta doble actitud se vuelve a acentuar
en la Literatura apocalíptica. Unas visiones aseguran que todos
los «paganos» se convertirán en justos, alabarán al Dios único
y compartirán las bendiciones mesiánicas futuras (I Enoch 10,21).
Aunque Israel se aísla de los otros pueblos tiene, a su pesar, que
convivir con ellos en una emigración a muchas tierras que creó una
«diáspora» judía; las comunidades se reunían en edificios religiosos,
«sinagogas», que paradójicamente, eran centros de proselitismo religioso
entre los gentiles. En estos momentos, la esperanza de Israel
en los acontecimientos finales de la historia transmite optimismo a
sus fieles. Especialmente se piensa en la repetición de acontecimientos
pasados: un «nuevo Éxodo», otro «David», un «Sumo Sacerdote
» que colme de bendiciones al pueblo. En los siglos anteriores al
nacimiento de Cristo la esperanza en la resurrección de los muertos
y una inmortalidad dichosa arraigó en multitud de corazones.

II. Los maestros y dirigentes: Sin embargo, estos rasgos no surgieron
al mismo tiempo ni fueron universalmente aceptados. En realidad
el Judaísmo del tiempo de Jesucristo fue muy variopinto y lleno
de desasosiego.
– Los saduceos consistían en los «sacerdotes» y notables del
pueblo, defensores del status quo con los romanos, para quienes el
mundo futuro tenía poco interés (Mc 12,18-19). En cambio, favorecían
una rígida jurisprudencia y autosuficiencia (Flavio Josefo, Ant.
Jud. 13,5,9)
– Los fariseos eran los hombres de la «perfección ritual» herederos
de los Asídeos que, en las revueltas de los Macabeos, se distinguieron
por su devoción a la Ley (1 Mc 2,42). Su nombre significa
«separados» y, en efecto, se distanciaban de las masas que no observaban
todos los preceptos de pureza ritual. A pesar de este carácter
escrupuloso, los fariseos adaptaron la Ley a las circunstancias
cambiantes y la interpretaron según dos escuelas: una más rígida
(de Shammai), otra más compasiva (de Hillel). Estos fariseos eran en
su mayoría maestros y predicadores de las sinagogas por lo que su
influencia fue decisiva.
Muchos fariseos servían a Dios con auténtica devoción e incluso
con espíritu sincero (Jn 3,1; Hc 5,34; 23,6). Cuando los evangelios
acusan a los fariseo de hipocresía, debe entenderse como «lenguaje
profético» no como negación entera del movimiento
- Los esenios deliberadamente se encontraban en la periferia del
judaísmo. Como los fariseos, sus orígenes remontan a los antiguos
Asideos (1 Mc 2,42). Hay quien los identifica con las «gentes de
Qumrán», aunque probablemente su nombre genérico alude a grupos
afines dedicados a una vida ascética. Los monjes de Qumrán,
retirados al desierto, llevaban una vida de obediencia, pobreza y castidad;
estudio en común, plegaria en comunidad y comidas en refectorio
y sumisión a la Ley, según una norma. Tampoco tenían trato con
la gente común a la que consideraban impura y consideraban a los
fariseos «predicadores de falsedad» y buscadores de vida muelle» (1
Q 2,32). La secta influyó considerablemente sobre la primera Iglesia
cristiana y tuvo un fin súbito a manos de los romanos.
– Los zelotas fueron otro grupo periférico, «celosos de Dios y su
gloria» (Hc 22,3), pero entendida de forma militante. Su credo era
«sólo Dios es Señor» y su grito de batalla «libertad». Nadie en Israel
debía obedecer al emperador romano que se arrogaba un homenaje
sólo a Dios debido.
Los zelotas mantenían sus convicciones por medio de la violencia,
y no dudaban en apuñalar a sus oponentes romanos o a colaboradores
judíos (Josefo, Bell. Jud. 2,253-254; Jn 18,40; Mt 27,28,44). Su
celo contra los romanos fermentaba en la «guerra santa» del pueblo.
El último procurador romano, Floro, había vaciado el tesoro del Templo,
probablemente para equilibrar un déficit de impuestos. Ello provocó
una revuelta (66 d.C) que llevó al desastre (destrucción del
Templo); la última revuelta de Bar Kochba (132-135 d.C) costó a los
judíos el último vestigio de autonomía política.

III. El Judaísmo rabínico supone, a partir de esta época, la victoria
de la facción farisaica sobre las restantes y la expulsión del seno de
la comunidad de las corrientes que no se identificaban (judeo-cristianismo).
Con ello, pasa el monopolio de la interpretación bíblica a los
fariseos y al consejo de los rabinos («Gran sanhedrín»). Su labor, en
las academias de Yabne (Palestina) y Babilonia fue inmensa, pues
compilaron todas las tradiciones legales en un libro la Mishná, obra
de consulta en todas las academias de estudios. Los comentarios y
exposiciones a esta obra dieron lugar a un tratado voluminoso llamado
el Talmud, básicamente legal, pero con tradiciones y reflexiones
espirituales.

IV. En la Edad Media el judaísmo tuvo gran influencia en la con-
figuración del pensamiento occidental, como transmisores de la ciencia
griega e intermediarios de los árabes. En la Península Ibérica florecieron
pensadores y sabios, como el cordobés Moisés ben Maim_n
(Maimónides, 1135-1204), el maestro principal del pensamiento escolástico
judío, quien resumió la fe en trece principios, como «fe en la
existencia de un creador y de una providencia», «fe en que Moisés
es el más grande de los profetas», «fe en la naturaleza inmutable de
la ley revelada». También en España, llamada Sefarad, se redactaron
los libros más importantes de la Cábala clásica, como el Zohar.

V. En la Edad Moderna, el Judaísmo se halla dividido en diferentes
movimientos:
A las escuelas rabínicas tradicionales y las diferentes ramas como
los askenazim (nordeuropeos) y sefardíes (hispanos) se deben
añadir nuevas corrientes, como la llamada haskalá o ilustración judía,
fundada por M.Mendelsohn (1729-1786). El judaísmo «emancipado»
o «ilustrado» que buscó salir, en el siglo XVIII, de los ghettos en que
vivían las comunidades judías europeas. A finales del siglo pasado
surgió el sionismo, como corriente utópica y socialista que buscaba
el retorno a Israel de las comunidades laicas perseguidas de Europa.
Además de las agrupaciones culturales hallamos varias ramas religiosas:
– El judaísmo ortodoxo se considera a sí mismo como el verdadero,
el único fundado en la Torá: los diez mandamientos, la observancia
del sábado y papel importante del rabino en la vida de la comunidad.
Políticamente apoyan el retorno a Israel como Estado religioso.
Los ultraortodoxos tienen una espiritualidad mística de contacto
con la naturaleza (hasídica) y vivir fuera de la historia, visten levitas
negras del s. XVIII y trajes rusos, desean la vuelta al antiguo
Templo de Jerusalén como preparación a la vuelta de un mesía personal
y propugnan la influencia de la ley judía en todos los aspectos
de la vida.
– El judaísmo «reformado» permite leer la Biblia en las sinagogas
en la lengua del país, acentúa la igualdad religiosa del hombre y
la mujer y rechaza del Judaísmo lo contrario a los puntos de vista y
costumbres modernas.
– El «judaísmo conservador» pretende que todo cambio se ha-
ga en armonía con el patrimonio anterior y pone el acento sobre el
pueblo de Israel buscando relacionarse con el sionismo moderno.
Algunos de estos movimientos se unieron en «plataformas» sociales
que afirmaban, entre otras cosas, la obligación de todo el mundo
judío de «ayudar a la construcción de una patria judía..., un puerto de
refugio para los oprimidos y un centro de vida y cultura judía», sobre
todo ante el impacto del holocausto (Shoar) en la Segunda Guerra
Mundial, cuya sensación de injusticia hizo clamar a un pensador si es
posible hablar de Dios después de Auschwitz. No en vano la esencia
de la fe judía se encuentra en la «memoria». El semá, palabra que
significa «escucha» y «recuerda» es el nombre de tres pasajes de la
Biblia que todo devoto hebreo lee cada mañana y cada tarde: «Escucha,
Israel, el Señor, nuestro Dios no es más que uno. Amarás al Señor
tu Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas.
Las palabras que hoy te digo quedarán en tu memoria».

2. ACTIVIDADES

– Visita a una Sinagoga
– ¿Podrías indicar la ubicación del antiguo barrio judío de alguna
población cercana?
– ¿Tienes alguna opinión del judaísmo?
– ¿Qué significa para ti el Holocausto judío?

lunes, 21 de enero de 2008

LAS RELIGIONES UNIVERSALES: EL HINDUISMO

EL HINDUISMO

1. CONTENIDOS

Los libros sagrados

El hinduismo es un cuerpo de doctrinas desarrolladas a partir de
los libros de los Vedas. Es la religión mayoritaria de la India, caracterizada,
además de por su cuerpo doctrinal, por el sistema de castas,
el carácter sagrado de vacas y monos, la adoración de diversos dioses
y la creencia en sus encarnaciones.
Los libros sagrados, que se añaden a los Vedas, son los Brahmanas,
Aranyakas y Upanishads. Los Brahmanas son obras en prosa,
de autores y escuelas diferentes (hacia el 800-500 a.C.), que comentan
cada uno de los libros de los Vedas. Los Aranyakas son más bien
especulaciones filosóficas, destinadas a personas que se han retirado
a los bosques y llevan una práctica avanzada de religiosidad. Los
Upanishads son la parte más reciente del cuerpo de literatura inspirada,
con un planteamiento teórico más desarrollado.

El alma humana y su liberación

Lo más característico de estas obras es la investigación sobre la
naturaleza del atman (el alma o yo individual) y del Brahman (el absoluto
no personal, el principio primero o alma universal). Se llega a
la conclusión de que el atman y el brahman son una misma cosa. La
naturaleza de esa realidad común al atman y al brahman no puede
ser definida, sino que sólo se puede alcanzar por la intuición. El hecho
de que no pueda ser definida no indica que carezca de realidad,
sino simplemente indica lo limitado que es la inteligencia para alcanzar
la realidad última. Esta doctrina se expresa mediante la fórmula,
que no tardaría en convertirse en tradicional: “tú eres eso”, es decir,
“tú (el atman) eres igual que eso (el brahman)”.

Los Upanishads, reflexionando sobre la naturaleza del alma (atman)
proponen una doctrina sobre la naturaleza de la acción, la
transmigración de las almas y la liberación final, que será clásica en
todo el hinduismo.
El término “karma” significa “acción”, y ya es empleado en los
Brahmanas para indicar los actos rituales y las consecuencias que
estos actos tienen para los que realizan el culto: pasar al mundo de
los dioses. Reflexionando sobre estos actos, que son causa de determinados
efectos se llega a descubrir el principio universal de
“causa y efecto”, es decir, todo acto es causa de un determinado
efecto; p.ej., el culto es causa de que el alma del que realiza el culto
vaya al mundo de los dioses, o dicho de otro modo, éste sería el
efecto kármico del acto cultural. Ahora bien, ¿cuál será el efecto producido
por todos aquellos otros actos, distintos de los cúlticos, que
la persona hace a lo largo de su vida? La única respuesta lógica parece
ser que después de que el alma esté un determinado tiempo en
el cielo de los dioses ha de pasar a otro estado donde puedan desarrollarse
los efectos de aquellas otras causas, ya sea volviendo a tomar
un nuevo cuerpo en la tierra o en otro mundo distinto. Es la ley
de la transmigración (samsara), que tan importante será para el pensamiento
indio.
Esta ley de la transmigración implica una concepción bastante pesimista
de la vida humana. Debido a sus acciones el hombre está
condenado a reencarnarse una y otra vez, en un ciclo que no conoce
fin, ya que en toda reencarnación siempre ejecutará actos que le lleven
a posteriores reencarnaciones. De ahí que el hombre sabio emplee
todas sus fuerzas en encontrar un camino de “liberación”, que le
lleve a romper el ciclo del samsara. Ahora bien, puesto que toda acción
humana implica la necesidad de una nueva reencarnación, la liberación
no puede obtenerse por medio de ninguna acción, ya sea la
ascesis religiosa o la práctica de una determinada conducta moral. Ni
la caridad ni la devoción a Dios pueden salvar al hombre. Lo único
que salva es el “conocimiento”.
Ya los Vedas y los Brahmanas resaltaban el valor salvador del conocimiento
(esotérico). En los Brahmanas se afirmaba que la “ignorancia”
de los misterios implícitos en los sacrificios eran la causa de
la “segunda muerte” del hombre. Pero los Upanishads llegan más lejos,
y entienden por “conocimiento” un saber de tipo metafísico, que
destruye la “ignorancia”, entendida como un entendimiento erróneo
de lo que es la realidad última (y no tanto las realidades empíricas
temporales). Por la “ignorancia”, los hombres viven una existencia
irresponsable, que ignora las consecuencias de sus acciones, la ley
kármica. De ahí se concluye que la “ignorancia” es la causa primera
de la ley kármica, y en consecuencia, es el origen de la serie ininterrumpida
de transmigraciones. Por eso la salvación o liberación consista
en la destrucción de esta “ignorancia”, por medio del “conocimiento”.

Evolución del hinduismo posterior a los Upanishads

Después de los Upanishads se han desarrollado diversas escuelas,
algunas de gran importancia: El Shamkhya prolonga los Upanishads
e insiste en que el único camino de liberación es por el conocimiento.
El alma o yo del hombre es puro, eterno y libre, pero el hombre
cree que esa alma está sometida y piensa que puede ser liberado;
ahora bien, esto es una ilusión, en realidad la liberación es la toma
de conciencia de que es libre desde siempre.
El Yoga tiene una ideología muy similar al Shamkya. Se diferencia
de él en que, además del conocimiento, atribuye gran importancia a
las técnicas de meditación para alcanzar la liberación. Esta doctrina
vendrá sistematizada por Patañjali, en sus famosos “Aforismos sobre
el Yoga” (Yoga-sutra). El punto de partida de la meditación yóguica
es la concentración en un solo objeto, ya sea físico (el punto medio
entre las cejas, la punta de la nariz, etc.), un pensamiento (una verdad
metafísica) o Dios (Ishvara).
El Bhagavad Gita es un poema incluido en el Mahabharata. Se
narra la crisis que pasó Arjuna cuando va a iniciar una batalla en la
que ha de dar muerte a sus amigos y parientes. Entonces se le manifiesta
Krisna indicándole cómo ha de realizar los actos que le son
propios (en su caso el combatir), sin dejarse atar por el karma. En
esto reside su gran originalidad, pues insiste en que la acción que renuncia
a los frutos de ese actuar (es decir, actuar de un modo imper-
sonal, sin pasión, sin deseo, como si actuase en vez de otro) no está
sometida al círculo del karma. También señala como camino de la liberación
la práctica devocional a Dios.
El Vedanta fue sistematizado por Shankara, (800 d.C). Se define
como “no-dualista” (advaita), ya que afirma que el Yo es idéntico al
Brahman, que es lo único real, y que el universo y todo lo que es percibible
por los sentidos o la mente no es real.

2. TEXTOS

Las diversas encarnaciones de Dios (= avatares)
“El Señor bendito (= Krishna) dijo:
Yo he nacido muchas veces, lo mismo que tú, ¡oh Arjuna! Yo los
conozco todos, pero tú no los conoces, ¡oh destructor de enemigos
(= Arjuna)!
A pesar de que nunca nací, pues soy de naturaleza imperecedera
y soy el Señor de todos los seres, penetrando en mi propia Naturaleza
nazco por mi propio poder.
Siempre que hay una decadencia de la religión, ¡oh Bharata (= Arjuna)!
y una ascensión de la irreligión, entonces yo me doy nacimiento
a mí mismo, para proteger a los buenos y destruir a los malvados;
para establecer firmemente la religión yo nazco en cada era” (Bhagavad
Gita, IV,5-8)
La acción desinteresada
“No por abstenerse de la acción el hombre alcanza la liberación de
la acción, ni por la mera renuncia alcanza la perfección. Pues nadie,
ni un solo instante, puede estar sin acción; porque todos son llevados
a la acción irremediablemente, por las fuerzas de la naturaleza.
Tu empeño esté en la acción, nunca en sus frutos; no tengas por
fin los frutos de la acción, ni tengas apego por la no acción” (Bhagavad
Gita, III, 4-5; II,) 47
El camino del Yoga
“A causa de la infelicidad del cambio, del dolor y de los impulsos
kármicos, y a causa de la oposición creada por la actividad de los
elementos constitutivos, para aquel que ha aprendido a discernir, todo
es sólo infelicidad” (Patañjali, Yoga-sutra, II,15)
“Los ocho grados (del yoga) son: prohibiciones, obligaciones, posturas,
control de la respiración, abstracción, concentración y enstasis.
Las prohibiciones son: la no violencia, el decir la verdad, el no robar,
la abstinencia sexual, la pobreza.
Las obligaciones son: pureza, contento, ascesis, estudio y devoción
al Señor.
La postura debe conducir a la estabilidad y a la comodidad.
El cuarto (= control de la respiración) es el que supera (el control)
que tiene por objeto lo externo y lo interno.
Cuando los sentidos ya no están en contacto con sus propios objetos,
llegan a asumir la forma de la mente (= abstracción).
Concentración es la fijación de la mente en un lugar.
La meditación es la continua fijeza del conocimiento sobre estos
(lugares)
Cuando esta misma (meditación) asume como única forma la del
objeto de meditación, quedando como privada de naturaleza propia,
entonces se da el enstasis.
De éstas (=las acciones), sólo la producida por la meditación está
exenta de depósito kármico” (Patañjali,Yoga-sutra, II,29.30.32.46.51.54;
III,1-3; IV,6)

Textos Vedantas
“Yo no he nacido, ¿cómo puede haber nacimiento o muerte para
mí?
Yo soy el agente, ¿cómo puede haber esclavitud o liberación para
mí?” (Shankara, Atmapañcaka, 2)
“No tengo ni odio ni aversión, ni apasionado apego, ni deseo ni engaño.
No poseo ni egotismo ni infatuación. No me pertenece ninguna
reivindicación del código ritualista de los deberes de la vida, ninguna
finalidad humana, ningún deseo de ninguna clase de goce, ninguna liberación
lograda o buscada. Yo soy Shiva, cuyo ser es la espiritualidad
y la beatitud. Yo soy Shiva, el ser siempre pacífico, perfecto.
Para mí no hay muerte, no hay temor, no hay distinción de casta.
No tengo padre, madre, nacimiento, parientes ni amigos. Para mí no
hay maestro ni discípulo. Yo soy Shiva, cuya forma es la espiritualidad
y la beatitud” (Shankara, Nirvanashatka, 3 y 5)

ACTIVIDADES
– Proyección de la película Gandhi.
– Suscitar un debate sobre las castas en la India.
– Audición de música hindú

domingo, 2 de diciembre de 2007

LA RELIGIÓN DE LOS ROMANOS

LA RELIGIÓN DE LOS ROMANOS

1. CONTENIDOS

Dioses: Las ideas religiosas de los romanos no fueron exactamente
las mismas durante toda su larga historia, y en sus cambios vemos
reflejadas variadas influencias. Algunos distinguen tres épocas: la
primitiva, de los dioses originarios de los latinos (Júpiter itálico, Juno,
Quirino, Vesta, Janus); una intermedia, en que éstos se confunden
con los griegos (Zeus con Júpiter, Hera con Juno, Atenea con Minerva,
etc.) y se incorporan otras de procedencia claramente griega:
(Apolo, las Musas, y otras muchas); la final, en que penetran los cultos
orientales (a Dionisos, Cibeles, Isis, Osiris, Mitra, etc) y se desarrolla
también por influencia oriental la religión oficial el culto a Roma
y al Emperador divinizado, lo que en realidad no era otra cosa que
una treta política sin fondo espiritual. Esta última etapa verdadero caos
de dioses preparó, en cierto modo, el triunfo del cristianismo como
alternativa religiosa capaz de satisfacer los anhelos espirituales de
los habitantes del Imperio.

Creencias: El Culto a los antepasados y el profundo respeto a la
familia estuvieron siempre presentes entre los romanos: el hogar tenía
el carácter casi sagrado de un templo. El padre era el auténtico
animador del culto familiar. Las ideas de ultratumba se relacionan directamente
con las anteriores. La mayoría de los espíritus de los
hombres habitaban en el fondo de la tierra, donde arrastraban una vida
triste, aunque a veces se acercaban a su tumba para recibir el homenaje
de sus descendientes. En ciertos días del año se visitaban
las tumbas para colocar en ellas coronas y flores, depositar alimentos
y derramar libaciones. Tardíamente se creyó en un lugar de delicias,
los Campos Elíseos, donde residían los muertos buenos o heróicos.
El sentido de la justicia, la equidad, la rectitud en la conducta;
el ferviente deseo de que todo esto tuviera sanción definitiva y estado
permanente en el más allá.

Sacerdocio y Culto: Nunca hubo una casta sacerdotal, pues cada
padre de familia atendía a la misma. Lo que no impide que ciertos
cultos exigieran sacerdotes especializados, y que hubiera colegios
sacerdotales fuertes cuando se introdujeron las religiones orientales;
pero esto sucedió tardíamente, precisamente en la etapa de la decadencia.

2. TEXTOS
(Sacrificio romano por las cosechas).
“Antes de la cosecha ha de ofrecerse el sacrificio del modo siguiente:
ofrece a Ceres una cerda antes de recoger la espelta, el trigo,
la cebada, las habichuelas y la colza. Ofrece una plegaria con incienso
y vino a Jano, Júpiter y Juno antes de sacrificar la cerda. Ofrece
una pila de pasteles a Jano diciendo: “Padre Jano, al ofrecerte estos
pasteles, te ruego que seas propicio y misericordioso para conmigo,
mis hijos, mi casa y mi familia”. Etc. (Catón: Sobre la Agricultura, 134)

REFERENCIAS DOCUMENTALES
MARKALE, J.: Pequeño diccionario de Mitología Clásica. Ed. Alejandría.
ANGLADA, Mª Ángeles: Relatos de Mitología. Los dioses. Ed.
Destino.
VV.AA.: El pasado legendario. (Mitos griegos, romanos) Ed. Akal.
VV.AA.: Así vivían los romanos. Biblioteca Básica de Historia. (Serie
Vida cotidiana). Ed. Anaya.
CD-ROM: Las civilizaciones del Mediterráneo. (Culturas varias)
Ed. EMME.


3. ACTIVIDADES
- Busca todas las palabras que no entiendas en el diccionario, y publícalas en tu blogg
- Haz lo mismo con todos los dioses que han aparecido y que no hayas buscado anteriormente.
– Relaciona la costumbre de ir a visitar los cementerios el día de
difuntos con la tradición greco-romana.
– Busca un croquis de casa romana y sitúa el lugar de culto a los antepasados.
– Lee una leyenda mitológica y analiza sus personajes.